Disonacias
Ahora me comí una bolsa de aceitunas y entre medio de los dientes hay restos negros que se transforman en baba violáceo entre mi boca deseosa de encuentros, de acercamientos soeces de visiones soeces, mientras aquella pareja se oculta entre los árboles y las sombras del amanecer de un domingo cualquiera, en cualquier ciudad del mundo, y yo espío, casi imaginándome. Pero insisto que estoy que arde de una faceta distinta, de una faceta.........mmmmm, me olvidaba que mañana tengo que limpiar los vidrios y luego aspirar esa alfombra, antes que hieda, aunque el olor a heces se cuela por el conducto del aire, de todod modos y mas abajo ese aire y ese hedor se restriega en medio de la pareja del 101 que coge en adulterio mientras la Sra. esposa anda de compras , con la hija, y van a juntarse con la cuñada, allá en la esquina de Maturana con Catedral, donde fueron mis primeras veces.
En ese barrio sórdido denuevo, francamente sucio de todo.
Las primeras veces ahí. En la esquina de la Posta 3. Donde llegan los atropellados y los borrachos muertos, esos que viven en la calle cerca de la Quinta normal donde se murió la Bernarda , quemada enrollada en el colchón afuera de la Quinta y salió en las noticias y yo estaba ahí, en ese departamento del primer piso , y ahora vuelvo.
Vuelvo a ver tus ojos de mar maldito y recuerdo.
A pito de nada.
En ese barrio sórdido denuevo, francamente sucio de todo.
Las primeras veces ahí. En la esquina de la Posta 3. Donde llegan los atropellados y los borrachos muertos, esos que viven en la calle cerca de la Quinta normal donde se murió la Bernarda , quemada enrollada en el colchón afuera de la Quinta y salió en las noticias y yo estaba ahí, en ese departamento del primer piso , y ahora vuelvo.
Vuelvo a ver tus ojos de mar maldito y recuerdo.
A pito de nada.
Monnamour a tropezones.


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