Saturday, July 21, 2012

Una noche tranquila, un Sábado por la noche tranquilo. Yo sin nadie...me agrada. La música vibra en el aire, la luz tenue, la casa vacía. Salgo a la terraza, admiro Santiago, admiro sus luces y sus sombres desde lo alto, sensación única de libertad. Escucho Air y me fascino mientras el viento me golpea en la cara, la nubarrada roja viene desde la costa, alcanzo a ver el cielo en pleno hacia el mar, abajo la calle 25 pisos más abajo. Las letras en francés me relajan, mientras se consume mi cigarro suavemente. Ahí mi conciencia escapa, y comienza un vuelo lejano pero dentro de mi misma, todo parece ser lo que no es....